jueves, enero 12, 2017

Declaración del presidente Barack Obama

Declaración del presidente Barack Obama sobre la política migratoria hacia Cuba

Hoy, Estados Unidos está dando pasos importantes para normalizar las relaciones con Cuba y para lograr una mayor consistencia en nuestra política de inmigración. El Departamento de Seguridad Nacional está poniendo fin a la llamada política de "pies mojados / pies secos", que se puso en práctica hace más de veinte años y fue diseñada para una época diferente.

Con efecto inmediato, los cubanos que intenten ingresar a los Estados Unidos ilegalmente y no califiquen para ayuda humanitaria estarán sujetos a deportación, de acuerdo con la ley de los Estados Unidos y las prioridades de su cumplimiento. Al dar este paso, estamos tratando a los emigrantes cubanos de la misma manera que tratamos a los migrantes de otros países.

El gobierno cubano ha acordado aceptar el regreso de los nacionales cubanos que tienen orden de deportación, al igual que ha aceptado el retorno de los inmigrantes interceptados en el mar.

Hoy, el Departamento de Seguridad Nacional también está poniendo fin al Programa de especial de inmigración para médicos cubanos. Estados Unidos y Cuba están trabajando juntos para combatir enfermedades que ponen en peligro la salud y la vida de nuestro pueblo.

Proporcionando un trato preferencial al personal médico cubano, el programa especial de inmigración para médicos cubanos contradice estos esfuerzos y corre el riesgo de dañar al pueblo cubano. El personal médico cubano ahora será elegible para solicitar asilo en las embajadas y consulados de los Estados Unidos alrededor del mundo, de acuerdo con los procedimientos para todos los extranjeros.

Los Estados Unidos, una tierra de inmigrantes, se han enriquecido con las contribuciones de los cubano-americanos durante más de un siglo. Desde que asumí el cargo, hemos puesto a la comunidad cubanoamericana en el centro de nuestras políticas. Con este cambio continuaremos recibiendo a los cubanos mientras acogemos a inmigrantes de otras naciones, de acuerdo con nuestras leyes.

Durante mi Administración, trabajamos para mejorar la vida del pueblo cubano, dentro de Cuba, proporcionándoles un mayor acceso a recursos, información y conectividad con el resto del mundo.

Sostener ese enfoque es la mejor manera de asegurar que los cubanos puedan disfrutar de la prosperidad, perseguir reformas y determinar su propio destino. Como dije en La Habana, el futuro de Cuba debe estar en manos del pueblo cubano.



Sent from my iPhone

viernes, noviembre 25, 2016

Muere Fidel Castro (palabras de Raúl)

Palabras de Raúl Castro. 

De @14ymedio

Mensaje leído por Raúl Castro frente a la televisión nacional 

Querido pueblo de Cuba: 

Con profundo dolor comparezco para informar a nuestro pueblo, a los amigos de Nuestra América y del mundo que hoy 25 de noviembre del 2016 a las 10:29 horas de la noche falleció el comandante en jefe de la Revolución Cubana Fidel Castro Ruz. Cumpliendo la voluntad expresa del compañero Fidel sus restos serán cremados. En las primeras horas de mañana sábado 26 la comisión organizadora de los funerales brindará a nuestro pueblo una información detallada sobre la organización del homenaje póstumo que se le tributará al fundador de la revolución cubana. Hasta la victoria siempre"

sábado, mayo 14, 2016

Asedian a activistas LGBT anticapitalistas

En estos momentos agentes de la Seguridad del Estado asedia a los activistas LGBTI Jimmy Roque y Yasmín Machado, quienes asisten a la Jornada contra la Homofobia con un gran cartel que dice: "No más violencia policial contra nosotr@s".

Ambxs activistas forman parte del Proyecto Arcoiris Anticapitalista r Independiente, y del Observatorio Crítico cubano.

El cartel hace referencia a las recientes redadas policiales contra personas LGBT en Cárdenas.

Denunciamos esta represión y recabamos solidaridad.

miércoles, mayo 11, 2016

ASCE Student Paper Prize for 2016

ASCE Student Paper Prize for 2016

THE ASSOCIATION FOR THE STUDY OF THE CUBAN ECONOMY
asce@ascecuba.org
www.ascecuba.org

PO Box 28267
Washington, DC
20038-8267

ANNOUNCES ITS 2016 GRADUATE AND UNDERGRADUATE PAPER COMPETITION

The Association for the Study of the Cuban Economy (ASCE) is a nonpolitical, professional international association dedicated to the study of the Cuban economy in its broader political, social, and cultural context.

The Jorge Pérez-López Student Award Competition
ASCE Student Award Committee is accepting nominations for the 2016 Jorge Pérez-López Student Award Competition.

A panel of scholars will judge all submissions on the basis of relevance, originality, quality, contribution, and clarity of presentation. Papers should not be co-authored with an instructor or teaching assistant. At a minimum, all papers must outline a thesis statement, present evidence or data supporting it, not exceed 5,000 words double-spaced length, and follow one of the standard academic writing and citations styles. The 5,000-word limit will be STRICTLY ENFORCED.

Self-nominations are welcomed. All correspondence must be accompanied by a letter stating the name, university affiliation, mailing address, phone number, and email address of the nominee, as well as a brief statement describing the merits of the nomination.

A condition of submission is that the paper will be considered for publication in Cuba in Transition at the discretion of the committee if it wins any prizes and whether or not the author is able to present it at ASCE's meetings. However, authors are free to submit revised copies of their papers elsewhere.

All submissions are expected to conform to ethical and publication guidelines published by the professional association of the author/s field of study.

Graduate Awards
• First prize $600 & up to $600 for domestic travel or $800 for overseas travel.
• Second prize $150 & up to $600 travel.

Undergraduate Awards
• First prize $400 & up to $600 domestic travel or $800 for overseas travel.
• Second prize $100 & up to $400 travel.

All participants receive a one year complimentary ASCE membership and may attend the annual meeting in Miami including the luncheon for free. First and second prize winners will also receive an additional two years of complimentary ASCE membership.

Deadline: May 30, 2016

Submission and Information
Send MS Word or PDF via email to:
Dr. Enrique S. Pumar,
Chair Student Award Committee
Association for the Study of the Cuban Economy
pumar@cua.edu & asce@ascecuba.org.

* * *

2016 Concurso Estudiantil
Jorge Pérez-López

La Asociación para el Estudio de la Economía Cubana (ASCE) es una organización sin fines de lucro ni afiliación política alguna, radicada en el Estado de Maryland, Estados Unidos. ASCE ha tenido como su objetivo fundamental el promover el estudio de los problemas económicos de Cuba en su más amplio sentido social, político y cultural.

El Concurso Anual para el Premio "Jorge Pérez-López"
El Comité de ASCE del Concurso Estudiantil Jorge Pérez-López está aceptando nominaciones para el concurso del año 2016. Un panel de expertos juzgará a los trabajos sometidos basado en su relevancia, originalidad, calidad, contribución y la claridad de su presentación. Los trabajos no deben tener como coautor a un instructor, profesor o asistente. Como mínimo, todos los trabajos deben incluir una tesis, evidencia o datos que la apoyen, y seguir uno de los estilos académicos. Un límite de 5.000 palabras será ESTRICTAMENTE APLICADO.

Las auto-nominaciones son bienvenidas. Toda la correspondencia debe ir acompañada de una carta indicando el nombre, afiliación, dirección postal, número de teléfono y correo electrónico del candidato, así como una breve descripción de los méritos de la candidatura. Se entiende que cualquier trabajo sometido será considerado para ser publicado en Cuba in Transition, a discreción de ASCE si gana algún premio y si el autor lo presenta en las reuniones de la ASCE. Sin embargo, los autores pueden enviar copias revisadas de sus trabajos a otras publicaciones. Se espera que los trabajos sometidos se ajusten a las normas éticas y de publicación de la asociación profesional del campo del estudio.

Premio de postgrado
• Primer premio: $600 y hasta $600 para gastos de viajes o $800 gastos de viaje internacional.
• Segundo Premio: $150 & $600 para gastos de viaje.

Premios de pregrado
• Primer Premio: $400 y hasta $600 para gastos de viajes o $800 en gastos de viaje internacional.
• Segundo Premio: $100 & $400 en gastos de viaje.

Todos los participantes recibirán una membrecía en ASCE por un año y podrán asistir a la reunión anual en Miami y el almuerzo de la conferencia de gratis. Los ganadores del primer y segundo premio también recibirán dos años adicionales de membrecía en ASCE.

Fecha límite: 30 de mayo de 2016

Bases para la selección de premios
Un grupo de académicos juzgará los ensayos sobre la base de la pertinencia, la originalidad, la calidad, la contribución y la claridad de la presentación.

Presentación e información
Adjunte el ensayo en formato MS Word o PDF y la carta de nominación a:
Dr. Enrique S. Pumar
Presidente del Comité del Premio Estudiantil
Association for the Study of the Cuban Economy
pumar@cua.edu y asce@ascecuba.org.

miércoles, marzo 23, 2016

A note from Barack following his trip to #Cuba

It's been nearly 90 years since a U.S. President visited Cuba. And for the past half century, the sight of an American president in Havana would have been unimaginable.

But this week, because we're working to normalize our relations with Cuba, I was able to cross the Florida Straits and meet with and listen to the Cuban people. They told me about their hopes and their struggles, and we talked about what we can do together to help Cubans improve their lives.

What I saw and heard this week will stay with me forever.

I'll remember the beauty of Cuba and the pride Cubans take in their culture. On our first night, Michelle, Malia and Sasha and I walked around Old Havana, where every building, path, and plaza seems filled with the spirit and storied history of the Cuban people. We had a wonderful dinner at one of Havana's paladares, the often family-run restaurants where Americans and Cubans can meet and talk over some tostones.

I'll remember the innovative spirit of Cuba's entrepreneurs, especially the cuentapropistas who are running their own small businesses like bed and breakfasts, beauty parlors, barber shops and taxi services. These men and women, many of them young, are the face of Cuba's small but growing private sector, and I was proud to announce new partnerships to help them start and grow their businesses. That includes helping more Cubans connect to the Internet and the global economy.

I'll remember the courage of the Cuban human rights advocates I met, many of whom have been harassed, detained or imprisoned simply for standing up for the equal rights and dignity of every Cuban. They told me about their work to advance freedom of speech, assembly, the press and religion, and I promised them that the United States will continue to stand up for universal human rights in Cuba as we do around the world.

I'll remember the passion of the Cuban people, especially when it comes to our shared love of baseball—la pelota. At Havana's ballpark, President Castro and I watched as the Tampa Bay Rays took on the Cuban national team, the first professional baseball game between our countries in 17 years. Let me just say that tens of thousands of Cuban fans cheering for their team is...intense. But when we all stood for our national anthems, it was an unforgettable moment that reminded us of the friendship and mutual respect between the American people and the Cuban people.

Perhaps most of all, I'll remember the Cubans who lined the streets, mile after mile, to greet us. They were men, women and children, smiling, waving, snapping pictures. Some were even waving American flags—another sight that not long ago would have been unimaginable. In the faces of these Cubans I saw hope for a brighter future.

The Cuban people are ready for a new relationship between our two countries. The majority of Americans—including many Cuban Americans—support our new approach as well. It won't be easy. The long road ahead will see progress and setbacks. But the Cubans I met this week reaffirmed my hope that we can succeed, together.

I believe in the Cuban people - creo en el pueblo Cubano.

Barack (via Facebook)

martes, marzo 22, 2016

Obama's Home Run in Havana

Wifi hotspot, corner of 23 & L, Havana, Cuba - With a rousing, historic speech in Havana's Alicia Alonso Grand Theater to a packed, expectant, and very appreciative crowd President Barack Obama launched a new era in US-Cuban relations today.

Peppered with multiple words and phrases spoken in a fluent Cuban Spanish and filled with frequent allusions to the two countries' shared history of conflict and collaboration, Obama's speech was met with frequent, and sustained applause from the Cuban audience especially following his many references to and quotes of the Cuban "apostle," poet and independence leader José Martí.

Indeed, after noting his resolve to continue to fight international terrorism following the attacks in Brussels today, Obama began his speech with the Spanish words: "Cultivo una rosa blanca," a line from a favorite Martí poem about friendship. Obama noted that the fraternal spirit of Martí is a great model to employ in the ongoing reconciliation between Cuba and the US in that Martí offered his white rose of friendship and peace to his friends and enemies alike.

While the speech was a model of diplomatic courtesy and respect given that Obama began by directly thanking Raul Castro and the Cuban government for the gracious welcome they had extended to him and his family, the US president did not shy away from clearly expressing his belief in what he called universal human rights and democratic ideals. Quoting Martí's words: "Freedom is the right of every man to be honest and think and speak without hypocrisy," Obama laid out his vision of a future where every Cuban would be equal under the law, children could count on quality education and health care, and access to food and housing. But he also emphasized the need to respect the right to speak without fear, to recognize the legitimacy of dissent and the ability to openly criticize the government, an end to arbitrary detentions, and the value of free and democratic elections.

Obama openly recognized the many flaws in US society but argued that democracy was the civil and open debate that societies need to confront and find solutions to such problems. He referenced the popular mobilizations of the 1960s civil rights movement as an example for Cuba where people came together to organize, protest, and challenge the system non-violently creating a path forward for positive change.

In what was perhaps his best line, Obama referenced the current, chaotic US presidential election. But instead of using it to highlight the flaws of American-style democracy, he pointed out that only in America could two Cuban-American children of immigrants, run against a celebrity businessman, while a woman challenged a democratic socialist!

The speech was also notable in that it was addressed directly to and celebrated the ingenuity and sacrifice of the people of Cuba, both those on the island and those in the extensive Cuban diaspora abroad. Obama made clear that "el futuro de Cuba está en las manos del pueblo cubano," and highlighted the accomplishments of a new generation of Cuban entrepreneurs, celebrating some by name. He also inclusively honored the sometimes violent pain of the Cuban exile community in the US but noted with pride that if you want to know what Cubans are capable of you need to look no further than the booming city of Miami.

While Obama noted that some had encouraged him to make a "tear down this wall" declaration similar to what President Ronald Reagan had done in East Germany in the late 1080s, he instead declared that he would leave Cuba convinced and hopeful that the Cuban people had already begun building bridges to a shared and prosperous future.

He also celebrated the state-to-state collaboration between the two nations that had produced successful outcomes in combating Ebola in West Africa, peace in Colombia, and a shared honor of the life of Nelson Mandela in South Africa, repeating a rousing line from his December 17, 2014 speech: "Todos somos Americanos"

He stated that his administration had worked quickly to remove obstacles to such progress and collaboration, calling once again on the US congress to repeal the outdated embargo. However, he also noted that even absent the external embargo, not much would change on the island if the Cuban government did not also begin to remove the many internal restrictions and controls to greater freedom and prosperity for its citizens.

viernes, febrero 26, 2016

What Obama said when accepting the Nobel Prize...

Peter Hakim reminds us of this important section of Obama's Nobel Prize acceptance speech:

"… in a world in which threats are more diffuse, and missions more complex, America cannot act alone… The promotion of human rights cannot be about exhortation alone. At times, it must be coupled with painstaking diplomacy. I know that engagement with repressive regimes lacks the satisfying purity of indignation. But I also know that sanctions without outreach — condemnation without discussion — can carry forward only a crippling status quo. No repressive regime can move down a new path unless it has the choice of an open door."

jueves, febrero 18, 2016

Obama is going to Cuba. Here's why:

Cuba is only 90 miles from Florida, but for a long time the distance between our two countries seemed a lot greater.

For more than fifty years, the United States pursued a policy of isolating and pressuring Cuba. While the policy was rooted in the context of the Cold War, our efforts continued long after the rest of the world had changed.

Put simply, U.S. Cuba policy wasn't working and was well beyond its expiration date.

Cuba's political system did not change.
The United States was isolated within our own hemisphere — and in the wider world — which disagreed with our approach.
Most importantly, our policy was not making life better for the Cuban people — and in many ways, it was making it worse.

So in 2014, President Obama changed course. And on March 21–22, President Obama and the First Lady will visit Havana, Cuba.

He will be the first American President since Calvin Coolidge in 1928 to visit Cuba; President Coolidge traveled to Cuba on a U.S. battleship, so this will be a very different kind of visit.

Here's how we got here:

Early in the Obama administration, we made it easier for Cuban-Americans to travel and send remittances to Cuba — because the President believed that Cuban-Americans are our best ambassadors to the Cuban people.

We later pursued many months of secret negotiations hosted by the Canadian government and supported by Pope Francis and the Vatican. And on December 17, 2014, President Obama announced — along with President Raul Castro of Cuba — that the United States and Cuba would begin a new chapter and take steps to normalize relations.

Since then, we have made progress in opening up relations between our two countries. Last summer, we restored diplomatic relations and Secretary of State John Kerry traveled to Cuba to raise the American flag over our Embassy. This enhanced diplomatic presence makes it much easier for the United States to advance our interests and values in Cuba, as we do in countries around the world.

We've been able to engage Cubans from all walks of life. We've facilitated visits to Cuba by U.S. lawmakers, businesses, and academics. Changes in U.S. policies and regulations have allowed for greater travel and commerce between our countries. In fact, over this period, the number of authorized American visitors to Cuba has gone up by 54 percent, enabling increased people-to-people engagement. This will continue to increase, as earlier this week, the United States and Cuban governments reached an agreement that will restore direct flights between our countries for the first time in over 50 years — a change that will allow up to 110 direct flights to Cuba from the United States each day.

We've already seen indications of how increased engagement can improve the lives of the Cuban people. Cuba's nascent private sector — from restaurant owners to shopkeepers — has benefited from increased travel from the American people. Increased remittances to Cuba from the United States has helped Cuban families. Openings for American companies also hold the potential of improving the lives of ordinary Cubans — for instance, American companies will be enabling travelers to stay in Cuban homes and setting up a factory that will provide equipment for farmers.

The Cuban government has taken some steps to fulfill its commitment to expand access to the Internet, expanding wireless hotspots and announcing an initial broadband connection. These are steps that should be built upon to increase connectivity to the wider world and access to information for the Cuban people.

Still, this progress is insufficient. There is much more that can be done — by the United States, and by the Cuban government — to advance this opening in ways that will be good for Cubans, and good for the United States. That is why President Obama is traveling to Cuba. We want to open up more opportunities for U.S. businesses and travelers to engage with Cuba, and we want the Cuban government to open up more opportunities for its people to benefit from that engagement. Ultimately, we believe that Congress should lift an embargo that is not to advancing the Cuban people's individual well-being and human rights, and remove onerous restrictions that aim to dictate to Americans where they can and cannot travel.

Even as we pursue normalization, we've made clear that we will continue to have serious differences with the Cuban government — particularly on human rights. While Cuba released Alan Gross, a number of political prisoners and recently hosted the head of the International Committee of the Red Cross, we continue to oppose and speak out against restrictions on rights like freedom of speech and assembly — and space for independent civil society — that the United States supports around the world.

While we do not seek to impose change on Cuba, we strongly believe that Cuba will benefit when the Cuban people can exercise their universal rights. President Obama has raised these issues in his discussions with President Castro, and will continue to do so.

As the President has said, Cuba will not change overnight, nor will all of the various differences between our countries go away. But the guiding principle of our Cuba policy — our North Star — remains taking steps that will improve the lives of the Cuban people.

That will be the President's message on his trip — where he'll have the opportunity to meet with President Castro, and with Cuban civil society and people from different walks of life. Yes, we have a complicated and difficult history. But we need not be defined by it. Indeed, the extraordinary success of the Cuban-American community demonstrates that when we engage Cuba, it is not simply foreign policy — for many Americans, it's family.

Our opening to Cuba has also created new possibilities for the United States in Latin America — a region that used to uniformly oppose our Cuba policy, and which now welcomes our new beginning.
We have worked with Cuba and other countries to support President Santos and the Colombian people as they are pursuing an end to a decades-long civil war. Following the President's trip to Cuba, he and the First Lady will travel to Argentina — a country with a new President who wants to begin a new chapter of improved relations with the United States.

This is yet another indication that the future is bright for the United States in our own hemisphere.

You can follow along as we prepare for the President's trip by visiting wh.gov/cuba-policy.

Ben Rhodes
White House Deputy National Security Advisor for Strategic Communications & Speechwriting.

President Obama to Travel to Cuba and Argentina

President Obama to Travel to Cuba and Argentina

President Obama and the First Lady will travel to Cuba on March 21st and 22nd and Argentina on March 23rd and 24th. In Cuba, the President will work to build on the progress we have made toward normalization of relations with Cuba - advancing commercial and people-to-people ties that can improve the well-being of the Cuban people, and expressing our support for human rights. In addition to holding a bilateral meeting with Cuban President Raul Castro, President Obama will engage with members of civil society, entrepreneurs and Cubans from different walks of life. This historic visit - the first by a sitting U.S. President in nearly 90 years - is another demonstration of the President's commitment to chart a new course for U.S.-Cuban relations and connect U.S. and Cuban citizens through expanded travel, commerce, and access to information.

In Buenos Aires, the President and First Family will meet with the new Argentine President, Mauricio Macri, to discuss President Macri's reform agenda and recognize his contributions to the defense of human rights in the region. The President will deepen efforts to increase cooperation between our governments in a range of areas, including trade and investment, renewable energy and climate change, and citizen security. It has been nearly two decades since the last bilaterally focused visit by a U.S. President to Argentina, Latin America's third largest country.

viernes, febrero 12, 2016

"El excepcionalismo cubano" - publicado en 2004, pero pudiera haber sido 2014!

El excepcionalismo cubano

Ted Henken. El Nuevo Herald, 21 de agosto de 2004.

El cambio en la política norteamericana de inmigración hacia Cuba en 1994 y 1995 no fue ni tan súbito ni tan completo como generalmente se cree. En primer lugar, un cambio en la política de brazos abiertos hacia los inmigrantes cubanos se había estado desarrollando desde hacía tiempo. Un cambio gradual ya había empezado a negar una automática aceptación ideológica de todos los cubanos como ''refugiados del comunismo'' a principios de los años 60 y a estigmatizarlos en Estados Unidos como delincuentes tras el puente del Mariel de 1980. Félix Masud-Piloto nos dio una actualización de este gradual desplazamiento hacia el cierre de la tradicional entrada de los cubanos en su estudio De exiliados bienvenidos a inmigrantes ilegales (1996), en el cual argumentaba que los cambios en la política de inmigración hacia Cuba representaban 'una completa inversión de una política inmigratoria de 35 años destinada a dar la bienvenida como refugiados políticos a casi cualquier cubano que alegara estar 'escapando de la represión de Fidel Castro'. Sin embargo, creo que esas declaraciones del tipo 'todo o nada' pasan por alto el hecho de que el tratamiento especial ha sobrevivido a los esfuerzos de buscar un tratamiento imparcial del caso.

Los acuerdos migratorios EEUU-Cuba de 1994 y 1995 tuvieron un éxito a corto plazo en resolver el problema de la peligrosa migración en alta mar y por haber estimulado ''una emigración segura, legal y ordenada'' de Cuba a EEUU gracias a una generosa política de conceder a Cuba un mínimo de 20,000 visas anuales. Sin embargo, un cambio de política que parecía en su época ser ''una completa inversión'' ha resultado ser mucho más complejo y matizado en la práctica. Después del 2 de mayo de 1995, todos los cubanos recogidos en el mar han sido devueltos a Cuba. Este importante giro de política ha sido ejecutado de forma consistente, aunque en aquella época pocos observadores comprendieron las implicaciones del hecho de que ni los acuerdos de septiembre de 1994 ni los de mayo de 1995 afrontaban la aplicabilidad de la Ley de Ajuste Cubano (CAA) de 1966. Irónicamente, esto es cierto aun cuando el acuerdo de septiembre de 1994 estipula claramente: ''Los EEUU han descontinuado su práctica de conceder libertad bajo palabra a todos los inmigrantes cubanos que lleguen a territorio de EEUU de manera irregular''. Lo que significa que prácticamente todos los cubanos que arriban a territorio norteamericano, por cualquiera que sea el medio, reciben permiso para quedarse.

Aunque el alto porcentaje de las repatriaciones marítimas muestra una nueva consistencia en la política migratoria norteamericana hacia los cubanos detenidos en el mar, los inmigrantes de la isla siguen disfrutando de un número de beneficios que otros inmigrantes no tienen. Entre los países que envían inmigrantes, Cuba está sola con un mínimo de 20,000 visas anuales. Para todos los demás grupos nacionales del hemisferio occidental, esta cifra constituye un límite máximo de inmigración permitida, no una cuota garantizada. Por otra parte, aun si el secretario de Justicia fuera a rescindir mañana la CAA, los cubanos que lleguen a las costas norteamericanas no podrían ser deportados a Cuba hasta que ambos países instituyan un acuerdo bilateral de deportación. Finalmente, el programa de refugiados que tienen los cubanos es un acuerdo especial al que sólo tienen acceso otros tres países del mundo.

Uno pudiera preguntarse por qué los cubanos han seguido recibiendo una consideración especial de inmigración pese a los esfuerzos por terminar su status privilegiado. Considero que tanto los intereses burocráticos como los políticos pueden explicar la permanencia del excepcionalismo cubano. En primer lugar, las múltiples agencias locales, estatales y federales implicadas en la salvaguardia de las fronteras frecuentemente trabajan con objetivos contradictorios y obedecen diferentes grupos de leyes, lo cual conduce a lo que yo llamo una ''política por omisión''. Por ejemplo, la Guardia Costera de EEUU considera que su misión es garantizar la seguridad en el mar y la protección de las fronteras del país. De esta forma, tiene poder para detener inmigrantes marítimos no autorizados y aplicar los Acuerdos Migratorios EEUU-Cuba 1994-1995, que requieren que intercepten y devuelvan a los cubanos detenidos en el mar (pies mojados), como hacen con los inmigrantes marítimos no autorizados de todos los países.

Una de las lecciones a sacar tiene que ver con la cantidad de inmigración ilegal cubana en la última década. En directa contradicción con habituales suposiciones de que la inmigración cubana ilegal está ''fuera de control'', lo más sorprendente sobre el flujo de cubanos en los últimos 10 años es que no hayan venido más cubanos a EEUU como balseros o boteros dado el hecho de que todavía sufren de una crisis económica y una represión política generalizadas en su país, y que siguen disfrutando de excepcionales beneficios a su llegada a EEUU. Las diversas tendencias contradictorias que todavía funcionan en el caso cubano lógicamente debían llevarnos a esperar una migración marítima masiva desde Cuba cuando, en realidad, no ha sido así desde los acuerdos de 1994-1995. En realidad, la estructura política del actual régimen cubano puede, irónicamente, actuar como un freno a la potencial emigración.

A pesar de todos sus problemas, el gobierno cubano ha sido capaz de mantener un mínimo de servicios sociales básicos, garantizar una estable aunque tensa paz social, y evitar gran parte del caos sociopolítico que ha acompañado los choques económicos en la mayor parte del resto de América Latina. Nuestra preocupación sobre los actuales niveles de inmigración cubana pudieran estar desubicados. Una preocupación potencialmente mucho mayor es la emigración cubana después de Castro, durante una transición, o bajo una dirección diferente y menos autoritaria.

Una segunda lección se refiere a la anacrónica CAA. Mientras, la actual interpretación de la ley es una violación directa del acuerdo migratorio de septiembre de 1994: ''En ninguno de los dos documentos (los acuerdos migratorios de septiembre de 1994 y mayo de 1995) el gobierno de EEUU ha dicho que los cubanos que lleguen ilegalmente a suelo norteamericano serán devueltos a Cuba, ni el gobierno cubano ha dicho que aceptará la devolución de los que alcancen tierra'' --como ha observado Siro del Castillo.

En realidad, con excepción de un número relativamente pequeño de ''excluibles'' del Mariel, el gobierno cubano no ha aceptado deportados cubanos. La existencia de la ley les permite a ambos gobiernos tratar de echar la culpa al otro por políticas migratorias contradictorias y frecuentemente inhumanas. Ambos gobiernos tienen razón.

La máxima ironía en la actual aplicación de la CAA es la muy real probabilidad de que sólo será finalmente revocada cuando Castro y su régimen ya no controlen el gobierno cubano. Si esto sucediera, el gobierno cubano conseguiría su deseo de que EEUU deje de alentar a los cubanos a emigrar sólo después (y directamente porque) ha cesado de existir. Por supuesto, los políticos norteamericanos probablemente aleguen que ya no hay una ''necesidad'' de ese tratamiento especial en una Cuba postcastro. Pero la presión para emigrar de Cuba probablemente aumente y no disminuya en el previsible futuro postcastro.

Profesor de Baruch College, adscrito a la Universidad de Nueva York (CUNY).

viernes, diciembre 25, 2015

En riesgo defensores y defensoras de derechos humanos en #Cuba

Comunicado

En riesgo defensores y defensoras de derechos humanos en Cuba

Se intensifica la campaña de difamación porque Cubalex "encabeza el proyecto Otro 18"

La Habana, Cuba, 22 de diciembre de 2015.- Un sitio web oficialista, publicó los días 8, 17, 19 y 24 de diciembre de 2015 varios artículos desacreditando a miembros de Cubalex, y sus familiares. Además expusieron nuevamente documentos financieros internos, violentado el derecho a la intimidad de la ONG.

La publicación de la información interna de la organización coloca en situación de riesgo e inminente peligro a sus miembros. Las autoridades pudieran aplicar normas penales que comprometen la libertad personal del equipo, en especial la La Ley No. 88 "De la Protección de la Independencia Nacional y la Economía de Cuba".

Ante esta nueva situación de riesgo, exigimos al gobierno de Cuba que garantice y proteja el trabajo en defensa de los derechos humanos que realizan Cubalex. A la vez, pedimos a la comunidad internacional que se pronuncie a favor de las garantías de nuestro trabajo.

El 22 de abril de este mismo año, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos solicitó al Estado cubano, en la Medida Cautelar No. 96-15, que adoptara las medidas necesarias para preservar la vida e integridad personal de los miembros de Cubalex y les permitiera desarrollar su trabajo como defensores de derechos humanos sin ser objeto de hostigamiento.

La constante vigilancia, acoso y denigración a miembros del equipo de Cubalex se intensifica porque la organización "encabeza el proyecto Otro 18"– que según los artículos, "pretende obstaculizar el normal desarrollo de las elecciones cubanas en ese año".

Desde junio de 2015, Cubalex, en alianza con otras organizaciones de la sociedad civil independiente, desarrolla la Campaña 'Otro 18' que tiene como objetivo generar propuestas de reformas al sistema electoral actual.

En la sede de Cubalex, se han desarrollado debates para identificar los problemas actuales que impiden a los ciudadanos cubanos participar en la toma de decisiones y la vida política del país y se han formulado propuestas de reformas, que fueron revisadas por expertos en materia electoral de América Latina.

El gobierno cubano anunció que pondrá en vigor una nueva ley electoral después del Congreso del Partido Comunista de Cuba, en abril de 2016. La intención es que las propuestas de 'Otro 18' sean tenidas en cuenta.

Sobre Cubalex
El Centro de Información Legal Cubalex, tiene su sede principal en la Habana, Cuba. Somos una organización sin fines de lucro, no reconocida por el Estado cubano. Ofrecemos asesoría legal gratuita, en materia de legalización de vivienda, trámites migratorios, hereditarios, laborales, procesos de revisión penal, procedimientos constitucionales y la defensa de los derechos civiles y políticos, en el ámbito nacional e internacional, a ciudadanos cubanos o extranjeros que lo soliciten.

Cualquier consulta puede localizarnos a través de nuestro correo electrónico centrocubalex@gmail.com o por los teléfonos (+53) 7-647-2216 o (+53) 5-241-5948

martes, diciembre 22, 2015

"Instrucciones básicas para ser (o lucir como) un buen revolucionario cubano" por Juan Carlos Cremata Malberti

Instrucciones básicas para ser (o lucir como) un buen revolucionario cubano 

Según dicta el Diccionario Larousse Ilustrado, publicado por el Instituto del Libro, en sus Ediciones Revolucionarias y en el convulso año de 1968, el vocablo revolucionario, ria: adjetivo y sustantivo. Perteneciente a la Revolución. Y es sinónimo de agitador, faccioso, insurrecto, alborotador, sedicioso, rebelde, revoltoso, turbulento, subversivo, tumultuoso, conjurado, amotinado, levantisco, sublevado e incendiario. Pero también de: innovador, novedoso, creador, modificador, transformador, original, desusado, nuevo, avanzado y adelantado.

Habrá hoy que corregirlo. Porque ahora que la cosa se ha puesto bastante más fea de lo que siempre ha estado, parece que nunca ha sido aclarado, con mayor exactitud, el término entre nos. O cuales son los requisitos, para ser considerado como parte integrante de esta suciedad; perdón - nos traicionó el subconsciente - hemos querido decir sociedad, en constante progreso, próspera y posible.

Por eso, he aquí, visto el caso, comprobado el hecho, pero sobre todo basándonos en la experiencia acumulada a lo largo de estos amargos años, algunas pautas elementales para corresponder (o aparentar servir, que es incluso aún más substancial, dado el fervor que ha ganado, en estos tiempos, la ausencia de moral y el enmascaramiento) con lo que, simple y llanamente, algunos al presente consideran comportarse como: un buen revolucionario

1- En primer lugar, es capital que aunque usted no crea realmente en lo que declame, disimule concurrir, como un paladín acérrimo, en aquello que le manden a pensar, decir o hacer. Por ejemplo: defienda con apego, vehemencia y arrojo, como si fuesen únicamente suyos, los símbolos patrios. Nadie puede ser más nacionalista a su lado. Aunque no entienda mucho aquello de: en cadenas vivir es vivir, en afrenta y oprobio sumidos. Y considere una carrera de relevos lo de: a las armas valientes, corred. No se olvide que aunque, el himno haya sido usado primariamente para intrépidos patriotas que montaban a caballo, debe ponerse de pie en cuanto escuche sus primeras notas. Primero y antes que cualquiera. Si alguien le ha hecho notar que desafina un poco, cante bajito. Pero si quiere realmente destacarse frente a sus superiores, y demostrar así la fortaleza sumisa o maquiavélica de sus convicciones, utilice al máximo la potencialidad de sus cuerdas vocales, amén del daño que pueda causarle a los oídos de sus semejantes. De ser posible, duerma abrazado a la bandera. Más no se seque con ella. O mándese a hacer un tatuaje en el pecho con el escudo nacional, pues a la espalda, podrá agregar a la mismísima Caridad del Cobre, el Guerrillero Heroico o al Comandante en Jefe.

2- Cite, en toda contingencia posible, referencias a palabras dichas por el histórico máximo líder. No se preocupe si en ello no es exacto. ¡Total! Él habló tanto, durante tantos años, que algo cualquiera de sus extensos discursos, podrá servirle para argumentar diatribas. Muy pocos podrán refutarle si lo que dijo es cierto o no, pues casi nadie recuerda a cabalidad todo lo profusamente discursado. Recuerde que el ser humano sólo retiene en su mente el 20 por ciento de lo escuchado. Y si no puede ser minucioso, improvise, o mejor dicho: invente. Si aspira, incluso, a ser aún más respetado, recurra a frases del sagrado Apóstol. José Martí ha sido usado, reciclado y abusado en miles de campañas, mítines, reuniones, guateques, congresos, y hasta en peleas callejeras, demostrando ser muy efectivo en la conclusión del acto, para cualquiera de las partes y los contendientes. Además, como hace mucho que falleció, nadie podrá reclamarle los derechos de autor, o exigirle aquello de:donde él dijo digo, digo Diego.

3- Arrímese lo más que pueda a la gente con poder. Adúlelos. Comparta con ellos hasta opiniones contrarias, malos pasos, onomásticos eternos, fiestas aburridas, chistes pesados, pésimas ideas o decisiones retrógradas, arbitrarias y con escasa visión de futuro. Nada de eso le dará garantías de que, en caso de que falle la gestión, alguno pueda tenderle la mano luego; pero mientras estén al mando, disfrutará a plenitud de todos los desvíos de recursos y desmanes asociados con el cargo. Claro, que puede también sufrir bastante, frente a un inesperado truene -o destitución del funcionario en jefe - y caer en desgracia al aplicarse la socorrida máxima de que paguen justos por pecadores. No se preocupe. Si su superior es socialista en serio, caerá hacia arriba en algún puesto acomodado. Y a lo mejor, si aún le reconoce, le ayudara nuevamente. Si en cambio, la medida es plan pijama, lo más aconsejable será agenciarse un buen colchón y marcar temprano en la cola del periódico matutino destinado a los jubilados.

4- Considere a cualquiera que le lleve la contraria, como un contrarrevolucionario. Es muy efectivo alzar la voz, maldecir, refunfuñar, poner mala cara, e inclusive, es bastante posible que le aplaudan el empleo déspota y opresivo de algunos golpes o maltratos. Mientras menos razón demuestre, más oportunidades tendrá de ser pronto parte integrante de nuestras aguerridas Brigadas de Acción Rápida. Se le tendrá en cuenta para un eventual Acto de Repudio. Ya cambio de una cajita de comida, o un pulóver diseñado con hermoso lemas contundentes, podrá pasarse todo el santo día gritando y evacuando sus peores más bajos instintos. Pegue lo mismo a un hombre indefenso, o mayor, que a una mujer que se le enfrente. Tenga presente que el que da primero da dos veces. Y escondido en el molote, reparta ramalazos a trocha y mocha hasta que crea poder cumplir con la fallada Zafra de los Diez Millones.

5- Utilice siempre al bloqueo y la injerencia imperialista, como los argumentos más eficaces para zanjar disputas. El legendario enemigo del Norte aunque hoy parezca tendernos la mano será el mejor aliado para discusiones sin sentido que no lleven a ningún lado. Toda la culpa será eternamente de ellos, aunque hayamos sido nosotros los que hayamos procedido mal en un principio.

6- Guarde cero solidaridades con sus coterráneos. Para sentir penas tendrá usted al resto del universo entero. Los subdesarrollados, porque son más pobres. Los países ricos, en cambio son detestables. Por ambiciosos, mezquinos y encarnar la semilla sempiterna del mal terrenal. A pesar de que exhiban sus buenos productos y parezca haber de todo allá. Tenga por seguro que, al igual que aquí, en esos sitios no hay lo mismo para todo el mundo. No obstante de este lado, carezcamos mucho más de algunas cosas. Pero nos sobra dignidad. Y de eso ellos carecen. Si bien no nos dará a la mesa, la cuadrada, algo más con que aderezarla y completar una adecuada digestión.

7- Castigue con saña el error ajeno, al tiempo que dedíquese a ocultar con minucioso esmero las faltas propias. Alimente la envidia. No solamente en los demás, sino sobre todo en las entrañas de su ser más íntimo. Eso le permitirá, además, cumplir con horas de vigilancia a los vecinos, o a sus compañeros de trabajo más cercanos. Y redactar informes exhaustivos de cada una de las actividades detectadas. A pesar de que con eso ponga en riesgo sus horas de descanso. No deje títere con cabeza.Ejercítelo primero con desconocidos. No obstante, sea capaz de denunciar hasta a su madre, si es preciso. Mientras más deshecha deje a su familia, más se le considerará apto para iniciar con bríos la construcción del socialismo. Intente a toda costa preservar su militancia, convertirse en informante, vanagloriarse de fidelista o alardear de come candela. La chivatería se le premiará, en su debido Acto Conmemorativo, con la entrega del correspondiente diploma, Certificado, Reconocimiento o Medalla al Mérito, que si bien no le servirán para nada en el Mercado Agropecuario (y mucho menos en las Tiendas Recaudadoras de Divisas) adornaran las gavetas, o paredes de su casa, junto a las fotos de esos líderes risueños que parecen ya ser parte de nuestra familia más cercana. Si tiene parientes fuera, trate de denostarlos. No mantenga contacto directo con ellos. Reciba lo que le manden de la manera más encubierta posible. Y aunque habite en una covacha inmunda, no prescinda de graffitear en cualquier muro un VIVA grande, a cualquiera de esos que de todas maneras existen, aunque mucho mejor que usted. Eso puede ser una marca conveniente en el hipotético caso, aún probable, de entrega, reparto o asignación de nuevas viviendas, en edificios multifamiliares con diseños similares y problemas de filtración, entre otros defectos en su construcción sin calidad y apresurada.

8- Aléjese lo más posible de cualquier información en contra. Todo lo que suene a distinto es sospechoso. El diversionismo ideológico (por más que la palabra convide a diversión o a entretenimiento) penetra con fuerza contumaz hasta en las mentalidades mejor preparadas por las Escuelas de Cuadros del Partido. Fíjese si no, en la cantidad de funcionarios recontra-probados, que han dado el batazo a la primera oportunidad y desertaron convirtiéndose en voceros contrarios de lo que antes defendían con fiereza. Catalogue, tilde y etiquete al resto de sus congéneres, colocándolos en grupos perfectamente identificables. Si por azar, no puede rotular a alguno, colóquelo entonces en un monto, o bando, con el epíteto de: desafectos. Aún a riesgo de que ellos puedan tildarle, en cambio de: afectado.

9- No pierda emisión alguna de los noticieros, las mesas redondas y las informaciones oficiales en la prensa escrita. Lea y relea, una vez más, los comentarios internacionales, para afianzar la magna idea de que estamos mejor que en cualquier parte. Y que el futuro pertenece, por entero, a esto que estamos construyendo, sin casi cemento, con pocos ladrillos y sin la más mínima idea de lo que se persigue o busca. Allá arriba lo tienen todo claro y bien pensado. Sólo siga con estricta disciplina y callada obediencia, el total de sus mandatos, lineamientos, caprichos, normas y orientaciones.

10- No cese de hablar del pasado oneroso y vacío, que existía antes del 59. O del futuro promisorio y esperanzador que se nos avecina, quien sabe si algunos cuantos siglos más tarde y por venir. Bajo ninguna circunstancia, recurra al presente. Pero si se viera obligado a ello, proponga que no es el momento, ni el lugar adecuado. O que el pueblo, a pesar de ser gratuitamente el más culto y educado, no está preparado para resolver un enredado entuerto. Si tiene hambre, aguántese. O tome agua y mátese la sed. Un verdadero rebelde está más que dispuesto por largas caminatas de 62 Km., por marchas enérgicas y viriles de un pueblo combatiente, por períodos especiales en tiempos de paz, por trabajos voluntarios, guardias cederistas, mítines de repudio, actos de reafirmación, asambleas de servicios, guardias obreras, comités de defensa, cuerpos de vigilancia y protección, una eficiente y mordaz Seguridad del Estado y hasta por el mismísimo centinela omnipresente Ministerio del Interior.

11- Si percibe que todos elevan la mano, levántela también. Aunque no haya entendido nada, o hubiese estado pensando en otra cosa. No escatime el uso exacerbado de consignas, congas, estribillos y charangas, hasta quedarse casi ronco. Grite pin pon fuera, el que no salte es gringo y abajo la gusanera Por un elemental sentido del ahorro económico, absténgase, actualmente, de lanzar posturas de huevos. No estamos en las mejores etapas de la Industria Avícola. Ya vendrán, de seguro, tiempos mejores en que nuestras abnegadas gallinas pondrán más todavía. Aún así, no dude nunca de la fuerza de sus principios. Aunque sienta que está casi llegando el final. O que lo mucho que ha sufrido, por luchado, no ha servido bastante para casi absolutamente nada. Porque todo está igual o peor que antes. Igual, sonría. Si hay algo que un astuto dirigente sabe hacer, es salir sonriente en una buena foto. Alce su mano como signo inequívoco e imperecedero de victoria. ¿Sobre quién? Eso no importa. Usted ha ganado. Lo demás, ya será historia.

12- Censure, obstruya, limite el paso y no oiga razones. La penetración enemiga se cuela por todos lados. Mientras menos inteligencia demuestre, más ocasiones se le darán para ocupar altos cargos, o puestos importantes. Eso, sí, una vez que se posesione en la cima, o cerca de sus aspiraciones, no dude en hacer cualquier cosa por mantenerse en el puesto el mayor tiempo posible. Puede inclusive usar seudónimos en gacetas o publicaciones oficiales (en formato impreso o digital) para denigrar, blasfemar o destruir la carrera y la vida de sus compatriotas. Mientras más rojas, falaces y desvergonzadas sean sus opiniones, más se le tendrá en cuenta en las altas esferas de gobierno para proporcionarle un buen descanso, con toda la familia original, o amantes de turno, en alguna villa del Partido, casa de visita, u hotel todo incluido en Cayo Largo o Varadero. No se duerma en los laureles. Después de ese descanso bien ganado, deberá volver con saña a la pelea. Los revolucionarios no se toman vacaciones. Se las agencian y ganan a fuerza de perseguir o anular la vida del resto de todo el mundo.

13- Por último, manifieste todo el tiempo su disposición de dar el paso al frente, echar pá alante, morder el cordobán, bailar con la más fea y joder con fiereza al que se enfrente. No olvide encabezar siempre sus misivas colocando debajo de la fecha, el nombre heroico y siempre socorrido del año en curso. Y cerrar antes de la firma con la frase mágica e indispensable que diga: revolucionariamente. Puede inclusive atreverse a agregar un: venceremos. Suele ser efectivo y sugerente.

NOTA DE ADVERTENCIA: Las anteriores recomendaciones tienen fecha de vencimiento. Pues, la denominación y calidad del revolucionario, últimamente, se mueve acorde al antojo, o criterio personal e intransferible, del autócrata, cabecilla o paladín alterno, que sustente a su arbitrio la autoridad. Si está contra él, olvídese de los peces de colores. Será catalogado como disidente, conflictivo, poco confiable o discorde. Y se le presionará con argucia y tino su salida al exilio, o a sobrevivir las bondades del sistema, en apartado silencio y retiro, sin saber siquiera ni usted mismo de su propia existencia. Será una sombra. O no será. Así ha sido, y parece que siempre acontecerá, en este archipiélago rodeado por agua y desbordado por la intolerancia, la insensatez y el cosmos en contra, adverso, ajeno, rival, hostil y refractario. Archívese para la memoria. Y consérvese para la posteridad en que nuestros sucesores se cuestionaran sin dudas, cómo pudimos coexistir o cohabitar de esta manera.

Con esa fe ciega, obtusa, intolerante e imperecedera en el mañana, seguiremos cosechando aún más triunfos e iluminando y construyendo el alabado por glorioso porvenir.

Juan Carlos Cremata Malberti
director de cine y teatro (CENSURADO)
El Ingenio
CUBA
____________________________________________
Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos - ICAIC
**Visite, Visit** http://www.cubacine.cu

viernes, diciembre 18, 2015

Obama & Kerry: One Year On

President Obama's Statement on U.S.-Cuba Relations

"One year ago, I announced that after more than 50 years, America would change its relationship with Cuba and put the interests of the people of both countries before the outdated ways of the past. Since then, we have taken important steps forward to normalize relations between our countries:

"*re-establishing diplomatic relations and opening embassies;
*facilitating greater travel and commerce;
*connecting more Americans and Cubans; and
*promoting the free flow of information to, from, and within Cuba.

"We are advancing our shared interests and working together on complex issues that for too long defined-and divided-us.

"Meanwhile, the United States is in a stronger position to engage the people and governments of our hemisphere. Congress can support a better life for the Cuban people by LIFTING AN EMBARGO THAT IS A LEGACY OF A FAILED POLICY [my emphasis].

"Today, the Stars and Stripes again fly over our Embassy in Havana. Today, more Americans are visiting Cuba and engaging the Cuban people than at any time in the last 50 years.

"We continue to have differences with the Cuban government, but we raise those issues directly, and we will always stand for human rights and the universal values that we support around the globe.

"Change does not happen overnight, and normalization will be a long journey. The last 12 months, however, are a reminder of the progress we can make when we set the course toward a better future. Over the next year, we will continue on this path, empowering Cubans and Americans to lead the way."

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Secretary Kerry's Statement on U.S.-Cuba Relations

"A year has passed since President Obama proposed normalizing relations with Cuba, re-opening our embassies, and creating more opportunities for our two peoples to engage with one another. This was a dramatic change in policy, but it represented no change in our aspiration for Cuban citizens - that they be given a chance to live in a peaceful, prosperous, open, and democratic society.

"Since then, a lot has happened. Most notably, in July in Washington and the following month in Havana - ceremonies were held to mark the re-opening of our embassies after a period of 54 years. As the flags went up, so did our hopes for a new era in which policies and attitudes will be driven not by past animosities but by mutual interests. Walking along the streets of Old Havana, and seeing the faces of young Cubans, I felt the futility of trying to make them fit their dreams into a Cold War straitjacket. They deserve more than that and - through our diplomacy - we hope to help them achieve more than that.

"In the past, U.S.-Cuba dialogue was narrow, relatively sterile, and rare. Over the past year, it has been comprehensive, businesslike, and routine. Our diplomats have sat down and talked productively about a wide range of matters, including civil aviation, mail deliveries, environmental issues, trafficking in illegal drugs, and other aspects of transnational crime. The results, in many areas, have been encouraging, though much work remains.

"In 2015, authorized travel by U.S. citizens to Cuba increased by more than 50 percent over the previous year. We have further empowered a Cuban private sector that now employs at least one in four Cuban workers. And the Government of Cuba signed a cellular telephone roaming agreement with a U.S. company that promotes the more open flow of information. Images of Cubans gathering around the country's few WiFi hot spots to connect with family or friends around the world show a palpable desire to be more plugged in.

"In all of our discussions, we have encouraged the Cuban government to do more to take advantage of our regulatory openings and to give their citizens greater economic independence by making it easier for them to start businesses, engage in trade, access information online, and express their opinions without fear of harassment or arrest.

"One topic of particular interest this past year was immigration. U.S. policy, which has not changed, emphasizes the safe, legal, and orderly migration of Cubans to the United States. Both the U.S. and Cuban governments are concerned by the efforts of human traffickers to exploit the fears of some Cubans and to encourage a mass exodus to the United States. We are in regular discussions with Havana about how to prevent smuggling organizations from achieving their illicit aims.

"Meanwhile, our two governments have reached an understanding on the near-term expansion of flights between the United States and Cuba, to include scheduled service. This arrangement will facilitate growth in authorized travel and enhance people-to-people links. We also agreed on a plan to re-establish direct postal service between our countries through the implementation of a pilot plan. In addition, we signed a memorandum of understanding to cooperate on marine protected areas in Cuba, Florida, and the Gulf of Mexico and signed a joint statement on cooperation to protect the environment.

"Without exception, our conversations with Cuba have been constructive in clarifying if not always narrowing differences. In fact, the most important conversations may well be those where we continue to disagree. We've engaged with our Cuban counterparts on the most challenging of issues, including democracy, human rights, and political prisoners. It's important to remember that the re-opening of embassies and the start of normalization is not a favor one country does for another. It stems, instead, from a realization that both countries can benefit from regular communication and a good faith effort to solve problems.

"The United States and Cuba remain far apart on some very important matters. But we are much closer than we were in our determination to address those matters in a systematic and mutually respectful way. Looking ahead, the United States will continue to pursue more productive relations with the Cuban government, while pressing, as well, for changes in policy and approach that will yield tangible benefits for the Cuban people."

sábado, noviembre 07, 2015

The Travels of Gulliver, Jr.

The Travels of Gulliver, Jr.
By Alexander A. Ricardo
(Translation by El Yuma)
Tribuna de La Habana, October 24, 2015

Thanks to his father, Gulliver, Jr. travels quite frequently. He appears as a giant enjoying himself on the Mediterranean coast, or as a dwarf adventuring through life without any problem, thanks to his visa.

He likes to compare whether the skies of other lands are as intensely blue as those of his own. Navigating on daddy's ship is a hereditary privilege. While he sails through calm seas, back at home other mariners can only watch as seagulls sail past them. He has powerful "ghost ships." Few are able to see them as they pass by.

Hundreds of scrolls narrate the exploits of this favorite son. Tranquil nights on the margins of Aomori. open casks of wine on Hawaiian beaches. Afternoons spent fishing in the bay of Sidney.

The firstborn son has a collection of travel books; and he plants nautical roses at the end of each of his travels.

But once he returns home he keeps quiet. He fools his countrymen with tales of shipwrecks. He describes enormous waves, unending storms, sea monsters, and singing sirens; then he grabs his bag and hides the steering wheel. The dockworkers call him a "mar-tyr."

Whoever fashioned his compass knows nothing of new horizons. He seems resigned to keep following a single path. The hands of some tie up the sails of others.

He lifts his anchor once again, this time heading north, where the cold of the climate has kept him away for a long time. He is bundled up and surrounded by his followers. He opens his map and points out his destination. He looks to the stars in search of good omens, because when he was a child he never learned to swim.

Original Spanish at: http://www.tribuna.cu/opinion/2015-10-24/viajes-gulliver-junior

See commentary by Nora Gámez Torres in the Nuevo Herald here: http://www.elnuevoherald.com/noticias/mundo/america-latina/cuba-es/article43301349.html

lunes, octubre 19, 2015

Danilo es libre - Un escrito de David D'Omni

Danilo es libre

He tenido la suerte de ver, respirar y sentir con mi alma y mi carne en suelos de Suramérica, Norteamérica, el Caribe y Europa, compartiendo con disímiles culturas, sistemas políticos y razas; algo me ha quedado claro, no hay paz o libertad si no es sentida y convertida en hecho, no hay cambios sociales si el corazón y la mente no cambian primero, los pueblos soportan, los pueblos se cansan, y todo nace en la mente y el corazón; unos accionan y otros reaccionan, unos mueven los hilos bañando a la sociedad con proyectos innovadores, proponen y siembran en su presente lo que ha de ser realidad futura (Para bien o para mal), otros observan, escuchan y luego dan apoyo o disienten, tomando partido en la realidad.

Tantos siglos caminando en esta tierra nos han dado una forma de vivir en sociedad, se han encontrado acuerdos comunes, a pequeña o gran escala, nacen nuevos tabúes y mueren los viejos, hemos construido a partir de nuestro sentir milenario lo que hoy tenemos en nuestras manos y seguimos siendo humanos. No he encontrado un lugar que no necesite cambios y mejoras, es inevitable que el universo se mueve y que la realidad es siempre cambiante, y querámoslo o no, lo viejo muere y lo nuevo nace. Cada cultura y cada humano aportan, cada país o etnia, cada sistema político o religioso. Cada quien decide en su mente y corazón donde vivir, cómo pensar o cómo vestirse, y para hacerlo tenemos acceso cada vez mas ilimitado al conocimiento universal.

Como humanos hemos evolucionado y nuestras sociedades también, es difícil ser testigo de tal progreso y sentirse amordazado en casa. Es difícil y a veces imposible callar frente a comportamientos primitivos que hemos superado como raza. Cuando se ha visto, se ha visto; y queda claro que existe algo de cobardía en el corazón del hombre que ha visto y calla; queda claro también que existen excesos de mezquindad en el corazón del hombre que ha visto y miente, y queda claro en el corazón del que ve por primera vez cuándo ha sido engañado.

Quiero entes de continuar, eliminar el comparatismo desmedido. Lo elimino porque quiero vivir aquí y arreglar mi casa junto a mi familia, mi idioma y mi cultura, y es realmente contraproducente que frente a ideas propositivas, revolucionarias o críticas surja un "No te quejes, que en África los niños no tienen comida". Elimino el comparatismo también porque es semilla sembrada en nuestro corazón por el que ha visto y miente, con el propósito de arrancarnos las plumas y decirnos, "No te quejes que en otros lugares cortan cabezas". Con todo el respeto hermanos, no me da la gana de que me arranquen ninguna pluma. Dicho esto puedo continuar.

Mi más sentido respeto y conmiseración a los que no han visto con sus propios ojos más allá del mar y dormidos defienden lo viejo y sierran paso a lo nuevo pensando que hacen bien, con la germinada semilla puesta en sus corazones por el que ha visto y miente, regada y cuidada por los ya florecidos en el miedo, la doble moral, la mentira, la ira y odio desmedido a la sinceridad del alma; por eso mi más sentido pésame y comprensión.

Segundo, mi más sentida admiración y agradecimiento a los que no han visto con sus ojos más allá del mar y despiertos defienden la libertad, la renovación y el progreso armonioso basado en el respeto a la verdad, como nos enseñaron nuestros abuelos y como lo exige el grito sincero del alma; mi devoción está en ellos y la madurez de sus espíritus son bálsamos necesarios para el bien común.

Ahora, al grano.

Mi amigo Danilo " El Sexto" está encarcelado como muchos otros, por tener ideas propositivas, revolucionarias o críticas, mas me voy a centrar en Danilo porque su realidad me toca y hemos respirado juntos en más de una ocasión el elixir del arte libre, raro, propositivo y renovador que nace de la inspiración sin el filtro de la autocensura, y les digo a los "artistas" que han visto y callan que es grande mi lástima al saber que no han probado tal elixir. Quiero desmentir frente a todos a los que han visto y mienten, quiero que todos sepan que he vito cielos tan o más azules que mi cielo, lunas tan o más brillantes que la nuestra escondiéndose sobre arboles tan o más grandes y bellos que nuestras palmas.

Quiero que todos los que no han visto sepan que en otros lugares se puede decir la verdad sin miedo a represalias, que existen escuelas donde los padres educan a sus hijos fuera de cualquier doctrina política o religiosa, que los artistas como Danilo no caen en cárceles por pintar el nombre de sus presidentes en cerdos, que solo en algunos países incluida Cuba y que además son minoría se cometen tales violaciones a los derechos humanos y a la libertad de expresión, que hay lugares donde no golpean a las mujeres por hacer marchas pacíficas, que Cuba ha crecido y se encuentra esparcida por el mundo con ganas de trabajar por el progreso, que cientos de mi miles de cubanos han prosperado material y espiritualmente y quieren compartir su fortuna en la tierra que les vio nacer, es vergonzoso que solo dos o tres cubanos aferrados al poder impidan que esto suceda.

Danilo sabe todo esto, Danilo había despertado antes de ver, luego vio y su grito de libertad se izo incontenible, Danilo regresó a la tierra que lo vio nacer para brindar su arte sincero, Danilo tiene tremendos C...... y a su lado se respira dignidad mezclada con un toque de locura lúcida perteneciente a los artistas verdaderos, Danilo está preso, y el silencio de los que han visto y callan acompañado de la violencia de los que han visto y mienten me está haciendo una herida en el alma, porque al igual que Danilo soy padre, hijo y quiero vivir aquí con el peso de haber visto y no poder callar ni respirar sin libertad.

Un abrazo fraternal

David D Omni

viernes, agosto 14, 2015

John Kerry in Havana

John Kerry in Havana
Secretary of State
U.S. Embassy
Havana, Cuba
Remarks at Flag Raising Ceremony
August 14, 2015

SECRETARY KERRY: Please be seated, everybody. Thank you very, very much. Muchas gracias. Buenos dias. I'm so sorry that we are a little bit late today, but what a beautiful ride in and how wonderful to be here. And I thank you for leaving my future transportation out here in back of me. I love it. (Laughter.)

Distinguished members of the Cuban delegation – Josefina, thank you for your leadership and for all your work of your delegation; excellencies from the diplomatic corps; my colleagues from Washington, past and present; Ambassador DeLaurentis and all of the embassy staff; and friends watching around the world, thank you for joining us at this truly historic moment as we prepare to raise the United States flag here at our embassy in Havana, symbolizing the re-establishment of diplomatic relations after 54 years. This is also the first time that a United States Secretary of State has been to Cuba since 1945. (Applause.)

This morning I feel very much at home here, and I'm grateful to those who have come to share in this ceremony who are standing around outside of our facilities, and I feel at home here because this is truly a memorable occasion – a day for pushing aside old barriers and exploring new possibilities.

And it is in that spirit that I say on behalf of my country, Los Estados Unidos acogen con beneplacito este nuevo comienzo de su relacion con el pueblo y el Gobierno de Cuba. Sabemos que el camino hacia unas relaciones plenamente normales es largo, pero es precisamente por ello que tenemos que empezar en este mismo instante. No hay nada que temer, ya que seran muchos los beneficios de los que gozaremos cuando permitamos a nuestros ciudadanos conocerse mejor, visitarse con mas frecuencia, realizar negocios de forma habitual, intercambiar ideas y aprender los unos de los otros.

My friends, we are gathered here today because our leaders – President Obama and President Castro – made a courageous decision to stop being the prisoners of history and to focus on the opportunities of today and tomorrow. This doesn't mean that we should or will forget the past; how could we, after all? At least for my generation, the images are indelible.

In 1959, Fidel Castro came to the United States and was greeted by enthusiastic crowds. Returning the next year for the UN General Assembly, he was embraced by then-Soviet Premier Nikita Khrushchev. In 1961, the Bay of Pigs tragedy unfolded with President Kennedy accepting responsibility. And in October 1962, the missile crisis arose – 13 days that pushed us to the very threshold of nuclear war. I was a student then, and I can still remember the taut faces of our leaders, the grim map showing the movement of opposing ships, the approaching deadline, and that peculiar word – quarantine. We were unsettled and uncertain about the future because we didn't know when closing our eyes at night what we would find when we woke up.

In that frozen environment, diplomatic ties between Washington and this capital city were strained, then stretched thin, then severed. In late 1960, the U.S. ambassador left Havana. Early the following January, Cuba demanded a big cut in the size of our diplomatic mission, and President Eisenhower then decided he had no choice but to shut the embassy down.

Most of the U.S. staff departed quickly, but a few stayed behind to hand the keys over to our Swiss colleagues, who would serve diligently and honorably as our protecting power for more than 50 years. I just met with the Foreign Minister Didier Burkhalter, and we're grateful to Switzerland always for their service and their help. (Applause.)

Among those remaining at the embassy were three Marine guards: Larry Morris, Mike East, and Jim Tracy. As they stepped outside, they were confronted by a large crowd standing between them and the flagpole. Tensions were high. No one felt safe. But the Marines had a mission to accomplish. And slowly, the crowd just parted in front of them as they made their way to the flagpole, lowered Old Glory, folded it, and returned to the building.

Larry, Mike, and Jim had done their jobs, but they also made a bold promise that one day they would return to Havana and raise the flag again. (Applause.)

At the time, no one could have imagined how distant that day would be.

For more than half a century, U.S.-Cuban relations have been suspended in the amber of Cold War politics. In the interim, a whole generation of Americans and Cubans have grown up and grown old. The United States has had ten new presidents. In a united Germany, the Berlin Wall is a fading memory. Freed from Soviet shackles, Central Europe is again home to thriving democracies.

And last week, I was in Hanoi to mark the 20th anniversary of normalization of relations between the United States and Vietnam. Think about that. A long and terrible war that inflicted indelible scars on body and mind, followed by two decades of mutual healing, followed by another two decades of diplomatic and commercial engagement. In this period, Vietnam evolved from a country torn apart by violence into a dynamic society with one of the world's fastest growing economies. And all that time, through reconciliation, through normalization, Cuban-American relations remained locked in the past.

Meanwhile, new technologies enabled people everywhere to benefit from shared projects across vast stretches of ocean and land. My friends, it doesn't take a GPS to realize that the road of mutual isolation and estrangement that the United States and Cuba were traveling was not the right one and that the time has come for us to move in a more promising direction.

In the United States, that means recognizing that U.S. policy is not the anvil on which Cuba's future will be forged. Decades of good intentions aside, the policies of the past have not led to a democratic transition in Cuba. It would be equally unrealistic to expect normalizing relations to have, in a short term, a transformational impact. After all, Cuba's future is for Cubans to shape. Responsibility for the nature and quality of governance and accountability rests, as it should, not with any outside entity; but solely within the citizens of this country.

But the leaders in Havana – and the Cuban people – should also know that the United States will always remain a champion of democratic principles and reforms. Like many other governments in and outside this hemisphere, we will continue to urge the Cuban Government to fulfill its obligations under the UN and inter-American human rights covenants – obligations shared by the United States and every other country in the Americas.

And indeed, we remain convinced the people of Cuba would be best served by genuine democracy, where people are free to choose their leaders, express their ideas, practice their faith; where the commitment to economic and social justice is realized more fully; where institutions are answerable to those they serve; and where civil society is independent and allowed to flourish.

Let me be clear: The establishment of normal diplomatic relations is not something that one government does as a favor to another; it is something that two countries do together when the citizens of both will benefit. And in this case, the reopening of our embassies is important on two levels: People-to-people and government-to-government.

First, we believe it's helpful for the people of our nations to learn more about each other, to meet each other. That is why we are encouraged that travel from the United States to Cuba has already increased by 35 percent since January and is continuing to go up. We are encouraged that more and more U.S. companies are exploring commercial ventures here that would create opportunities for Cuba's own rising number of entrepreneurs, and we are encouraged that U.S. firms are interested in helping Cuba expand its telecommunications and internet links, and that the government here recently pledged to create dozens of new and more affordable Wi-Fi hotspots.

We also want to acknowledge the special role that the Cuban American community is playing in establishing a new relationship between our countries. And in fact, we have with us this morning representatives from that community, some of whom were born here and others who were born in the United States. With their strong ties of culture and family, they can contribute much to the spirit of bilateral cooperation and progress that we are seeking to create, just as they have contributed much to their communities in their adopted land.

The restoration of diplomatic ties will also make it easier for our governments to engage. After all, we are neighbors, and neighbors will always have much to discuss in such areas as civil aviation, migration policy, disaster preparedness, protecting marine environment, global climate change, and other tougher and more complicated issues. Having normal relations makes it easier for us to talk, and talk can deepen understanding even when we know full well we will not see eye to eye on everything.

We are all aware that notwithstanding President Obama's new policy, the overall U.S. embargo on trade with Cuba remains in place and can only be lifted by congressional action – a step that we strongly favor. For now – (applause). For now, the President has taken steps to ease restrictions on remittances, on exports and imports to help Cuban private entrepreneurs, on telecommunications, on family travel, but we want to go further. The goal of all of these changes is to help Cubans connect to the world and to improve their lives. And just as we are doing our part, we urge the Cuban Government to make it less difficult for their citizens to start businesses, to engage in trade, access information online. The embargo has always been something of a two-way street – both sides need to remove restrictions that have been holding Cubans back.

Before closing, I want to sincerely thank leaders throughout the Americas who have long urged the United States and Cuba to restore normal ties. I thank the Holy Father Pope Francis and the Vatican for supporting the start of a new chapter in relations between our countries. And I think it is not accidental that the Holy Father will come here and then to Washington, the United States at this moment. I applaud President Obama and President Castro both for having the courage to bring us together in the face of considerable opposition. I am grateful to Assistant Secretary of State Roberta Jacobson and her team, to our counterparts in the Cuban Foreign Ministry, to our chief of mission, Ambassador Jeff DeLaurentis and his extraordinary staff, for all of the hard work that has led up to this day. And I just say to our wonderful embassy staff, if you think you've been busy these past months, hold on to your seatbelts. (Laughter.)

But above all, above all, I want to pay tribute to the people of Cuba and to the Cuban American community in the United States. Jose Marti once said that "everything that divides men…is a sin against humanity." Clearly, the events of the past – the harsh words, the provocative and retaliatory actions, the human tragedies – all have been a source of deep division that has diminished our common humanity. There have been too many days of sacrifice and sorrow; too many decades of suspicion and fear. That is why I am heartened by the many on both sides of the Straits who – whether because of family ties or a simple desire to replace anger with something more productive – have endorsed this search for a better path.

We have begun to move down that path without any illusions about how difficult it may be. But we are each confident in our intentions, confident in the contacts that we have made, and pleased with the friendships that we have begun to forge.

And we are certain that the time is now to reach out to one another, as two peoples who are no longer enemies or rivals, but neighbors – time to unfurl our flags, raise them up, and let the world know that we wish each other well.

Estamos seguros de que este es el momento de acercarnos: dos pueblos ya no enemigos ni rivales, sino vecinos. Es el momento de desplegar nuestras banderas, enarbolarlas y hacerle saber al resto del mundo que nos deseamos lo mejor los unos a los otros.

It is with that healing mission in mind that I turn now to Larry Morris, Jim Tracy, and Mike East. Fifty-four years ago, you gentlemen promised to return to Havana and hoist the flag over the United States Embassy that you lowered on that January day long ago. Today, I invite you on behalf of President Obama and the American people to fulfill that pledge by presenting the Stars and Stripes to be raised by members of our current military detachment.

Larry, Jim, and Mike, this is your cue to deliver on words that would make any diplomat proud, just as they would any member of the United States Marine Corps: Promise made, promise kept. Thank you.

John Kerry en La Habana

John Kerry en La Habana
Agosto 14, 2015

Por favor, tomen asiento. Muchas, muchas gracias. [En español:] Muchas gracias. Buenos días. Siento que hayamos llegado un poquito tarde, pero que hermoso viaje y que maravilloso estar aquí. Y gracias por dejar mi futuro vehículo aquí, detrás de mí [tres almendrones estacionados en el Malecón]. Me encanta. [Risas.]

Distinguidos miembros de la delegación cubana –Josefina, gracias por su liderazgo y por todo el trabajo de su delegación–; excelencias del cuerpo diplomático; mis colegas del pasado y actuales de Washington; embajador DeLaurentis y todo el personal de la embajada; y amigos que nos están viendo en todo el mundo, gracias por acompañarnos en este momento verdaderamente histórico, mientras nos preparamos para izar la bandera de Estados Unidos en nuestra embajada en La Habana, que simboliza el restablecimiento de las relaciones diplomáticas después de 54 años. Esta es también la primera vez que un Secretario de Estado de los Estados Unidos visita Cuba desde 1945. [Aplausos.]

Esta mañana, me siento como en casa aquí, y estoy agradecido a los que han venido a participar en esta ceremonia, quienes están de pie frente a nuestras instalaciones, y me siento como en casa, porque esta es verdaderamente una ocasión memorable, un día para dejar de lado las viejas barreras y explorar nuevas posibilidades.

Y es con ese espíritu que yo digo en nombre de mi país, [en español] los Estados Unidos acogen con beneplácito este nuevo comienzo de su relación con el pueblo y el gobierno de Cuba. Sabemos que el camino hacia unas relaciones plenamente normales es largo pero es precisamente por ello que tenemos que empezar en este mismo instante. No hay nada que temer ya que serán muchos los beneficios de los que gozaremos cuando permitamos a nuestros ciudadanos conocerse mejor, visitarse con más frecuencia, realizar negocios de forma habitual, intercambiar ideas y aprender los unos de los otros.

Amigos, estamos reunidos aquí hoy porque nuestros líderes, el presidente Obama y el presidente Castro, tomaron la valiente decisión de dejar de ser prisioneros de la historia y centrarse en las oportunidades de hoy y de mañana. Esto no quiere decir que debamos olvidar el pasado. ¿Cómo podríamos hacerlo después de todo? Al menos para mi generación, las imágenes son indelebles.

En 1959, Fidel Castro visitó Estados Unidos y fue recibido por multitudes entusiastas. Al año siguiente regresó a la Asamblea General de la ONU, y fue abrazado por el primer ministro soviético Nikita Kruschov. En 1961, se produjo la tragedia de la Bahía de Cochinos, donde el presidente Kennedy aceptó la responsabilidad. Y en octubre de 1962, surgió la crisis de los misiles: 13 días que nos empujaron hasta el umbral de una guerra nuclear. Yo era un estudiante en ese entonces, pero todavía puedo recordar las caras tensas de nuestros líderes, los mapas lúgubres que mostraban el movimiento de las naves de oposición, la fecha límite que se acercaba, y aquella palabra peculiar "cuarentena". Estábamos inquietos y con incertidumbre respecto al futuro, porque no sabíamos cuando cerráramos los ojos por la noche que íbamos a encontrar cuando nos despertáramos.

En ese ambiente gélido, las relaciones diplomáticas entre Washington y esta ciudad capital se hicieron tensas, luego se fueron debilitando, hasta que se cortaron. A finales de 1960, el embajador de Estados Unidos partió de La Habana. A comienzos del enero siguiente, Cuba exigió un gran recorte en la dimensión de nuestra misión diplomática y entonces el presidente Eisenhower decidió que no tenía más alternativa que cerrar la embajada.

La mayor parte del personal estadounidense partió rápidamente, pero unos pocos se quedaron para entregar las llaves a nuestros colegas suizos, que servirían diligente y honorablemente como nuestro poder protector durante más de 50 años. Acabo de reunirme con el ministro de Asuntos Exteriores, Didier Burkhalter, y siempre estaremos agradecidos a Suiza por su servicio y ayuda. [Aplausos.]

Entre los que permanecieron en la embajada había tres miembros de la Infantería de Marina: Larry Morris, Mike East, y Jim Tracy. Cuando ellos salieron, se encontraron con una gran multitud que se ubicaba entre ellos y el asta de la bandera. Había mucha tensión. Nadie se sentía seguro. Pero los marines tenían una misión que cumplir. Poco a poco, la multitud se apartó mientras ellos se abrían camino hacia el asta de la bandera, arriaron la "Vieja Gloria" [la bandera de Estados Unidos], la doblaron, y regresaron al edificio.

Larry, Mike y Jim no sólo habían cumplido con su misión, sino que también ellos se hicieron una promesa audaz: que algún día regresarían a La Habana para izar nuevamente la bandera.

En ese momento, nadie se podría haber imaginado cuán distante estaba ese día.

Durante más de medio siglo, las relaciones entre Estados Unidos y Cuba estuvieron suspendidas en el marco de la política de la Guerra Fría. Mientras tanto toda una generación de estadounidenses y cubanos fueron creciendo y fueron envejeciendo. Estados Unidos tuvo diez nuevos presidentes. En una Alemania unida, el muro de Berlín es un recuerdo que se va desvaneciendo. Liberada de los grilletes soviéticos, Europa Central es de nuevo el hogar de democracias que prosperan.

Y la semana pasada, estuve en Hanói con motivo del 20º aniversario de la normalización de las relaciones entre Estados Unidos y Vietnam. Piensen en ello. Una larga y terrible guerra que dejó cicatrices indelebles en cuerpos y mentes, seguida de dos décadas de sanación mutua, seguida por otras dos décadas de compromisos diplomáticos y comerciales. Durante todo ese período, Vietnam evolucionó de ser un país desgarrado por la violencia, a una sociedad dinámica con una de las economías de más rápido crecimiento del mundo. Y durante todo ese tiempo, a través de la reconciliación, a través de la normalización, las relaciones cubanoestadounidenses permanecieron aferradas al pasado.

Mientras tanto, las nuevas tecnologías han permitido que personas en todas partes del mundo se beneficien de proyectos compartidos a través de vastas extensiones de océanos y tierra. Amigos, no se necesita tener un GPS [sistema de posicionamiento global] para darse cuenta de que el camino del aislamiento y distanciamiento mutuo que Estados Unidos y Cuba han recorrido no es el correcto, y que ha llegado la hora de que avancemos en una dirección más prometedora.

En Estados Unidos, eso significa reconocer que la política de Estados Unidos no es el yunque en el que el futuro de Cuba será forjado. Dejando de lado las décadas de buenas intenciones, las políticas del pasado no han dado lugar a una transición democrática en Cuba. Sería igualmente poco realista esperar que normalizar las relaciones tenga un impacto transformador a corto plazo. Después de todo, el futuro de Cuba depende de los cubanos. La responsabilidad por la naturaleza y la calidad de la gobernanza y la rendición de cuentas se apoyan, como debe ser, no en ninguna entidad externa; sino únicamente en los ciudadanos de este país.

Pero los líderes en La Habana –y el pueblo cubano– también deben saber que Estados Unidos seguirá siendo siempre el líder de los principios y de las reformas democráticas. Al igual que muchos otros gobiernos dentro y fuera de este hemisferio, seguiremos instando al gobierno cubano a cumplir sus obligaciones en virtud de los acuerdos de derechos humanos de la ONU e Interamericanos: obligaciones que son compartidas por los Estados Unidos y todos los demás países de las Américas.

Y, por supuesto, estamos convencidos de que el pueblo de Cuba estaría mejor servido por una auténtica democracia, donde las personas sean libres de elegir a sus líderes, de expresar sus ideas, y practicar su fe; donde el compromiso con la justicia económica y social se realice con mayor plenitud; donde las instituciones respondan ante aquellos a quienes sirven; y donde la sociedad civil sea independiente y se permita que florezca.

Permítanme ser claro: el establecimiento de relaciones diplomáticas normales no es algo que un gobierno haga para hacerle un favor a otro. Es algo que dos países hacen juntos cuando ha de beneficiar a los ciudadanos de ambos países. Y en este caso, la reapertura de nuestras embajadas es importante en dos niveles: de pueblo a pueblo y de gobierno a gobierno.

En primer lugar, creemos que es útil para que los pueblos de nuestros países puedan aprender más uno de otro, conocerse uno a otro. Por eso nos alienta que los viajes de Estados Unidos a Cuba ya hayan aumentado en un 35 por ciento desde enero y sigan aumentando. Nos alienta que cada vez más empresas estadounidenses estén explorando alternativas comerciales aquí que crearían oportunidades para el creciente número de los propios emprendedores cubanos. Y nos alienta que las empresas estadounidenses estén interesadas en ayudar a Cuba a expandir sus conexiones de telecomunicaciones e Internet, y que el gobierno cubano recientemente se comprometiera a crear docenas de nuevos y más asequibles puntos de conexión wifi.

También queremos reconocer el papel especial que está desempeñando la comunidad cubanoestadounidense en la construcción de una nueva relación entre nuestros países. Y, de hecho, tenemos con nosotros esta mañana a representantes de esa comunidad, algunos de los cuales nacieron en aquí en Cuba y otros que nacieron en Estados Unidos. Con sus fuertes lazos culturales y familiares, ellos pueden aportar mucho al espíritu de cooperación bilateral y progreso que estamos intentando crear, al igual que han contribuido en gran medida a las comunidades en su tierra de adopción.

La restauración de los vínculos diplomáticos también hará que sea más fácil la interacción entre nuestros gobiernos. Después de todo, somos vecinos, y los vecinos siempre tienen mucho que hablar en áreas tales como la aviación civil, la política migratoria, la preparación ante desastres, la protección del medioambiente marino, así como otros asuntos más difíciles y complejos. Normalizar las relaciones facilitará el diálogo; y dialogar permitirá profundizar el entendimiento mutuo, incluso cuando sabemos muy bien que no vamos a estar de acuerdo en todo.

Todos somos conscientes de que a pesar de la nueva política del presidente Obama, el embargo general de Estados Unidos al comercio con Cuba se mantiene en vigor y sólo puede ser levantado por la acción del Congreso; un paso que favorecemos firmemente. Por ahora [aplausos]... Por ahora, el presidente ha tomado medidas para aliviar las restricciones a las remesas, las exportaciones e importaciones para ayudar a los empresarios privados cubanos, en materia de telecomunicaciones, y los viajes de familias, pero queremos ir más allá. El objetivo de todos estos cambios es ayudar a los cubanos a conectarse con el mundo y mejorar sus vidas. Y así como estamos haciendo nuestra parte, instamos al gobierno cubano para que haga menos difícil para sus ciudadanos el poder iniciar un negocio, participar en el comercio, y acceder a información en internet. El embargo siempre ha sido algo así como una calle de doble sentido: ambas partes tienen que eliminar las restricciones que se han establecido y que han estado rezagando a los cubanos.

Antes de concluir, deseo agradecer sinceramente a los líderes de todas las Américas quienes por mucho tiempo han instado a Estados Unidos y a Cuba a restaurar los vínculos normales. Agradezco también al Santo Padre, el papa Francisco, y al Vaticano, por apoyar el inicio de un nuevo capítulo en las relaciones entre nuestros países. Y creo que no es casualidad que el Santo Padre venga aquí y luego vaya a Washington, en Estados Unidos, en estos momentos. Aplaudo al presidente Obama y al presidente Castro por tener el valor de unirnos, incluso enfrentando una oposición considerable. Estoy muy agradecido a la secretaria de Estado adjunta, Roberta Jacobson y a su equipo, a nuestras contrapartes en el Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba, a nuestro jefe de misión, el embajador Jeff DeLaurentis, y su extraordinario personal, por todo el trabajo en preparación de este día. Y permítanme decirle a nuestro maravilloso personal de la embajada: si creen que han estado ocupados en estos últimos meses, mejor se ajusten el cinturón de seguridad. (Risas).

Pero, sobre todo, deseo rendir un homenaje al pueblo de Cuba y a la comunidad cubanoestadounidense en Estados Unidos. José Martí dijo una vez que "todo lo que divide a los hombres ... es un pecado contra la humanidad". Claramente, los acontecimientos del pasado: las duras palabras, los actos de provocación y represalia, las tragedias humanas; han sido una fuente de profunda división que ha disminuido nuestra humanidad común. Ha habido demasiadas jornadas de sacrificio y dolor; demasiadas décadas de desconfianza y miedo. Por eso me siento alentado por los muchos que, en ambos lados del estrecho, ya sea por vínculos familiares o por el simple deseo de reemplazar la ira por algo más productivo, han respaldado nuestra búsqueda de un mejor camino.

Hemos comenzado a avanzar por ese camino sin engañarnos sobre lo difícil que pueda ser. Pero ambos tenemos confianza en nuestras intenciones, confianza en los contactos que hemos hecho, y complacidos por las amistades que hemos comenzado a forjar.

Y tenemos la certeza de que este es el momento de acercarnos unos a los otros, como dos pueblos que ya no son enemigos ni rivales, sino vecinos. Es el momento de desplegar nuestras banderas, enarbolarlas y hacerle saber al resto del mundo que nos deseamos lo mejor los unos a los otros.

[En español] E stamos seguros de que este es el momento de acercarnos, dos pueblos ya no enemigos ni rivales sino vecinos, es el momento de desplegar nuestras banderas, enarbolarlas, hacerle saber al resto del mundo que nos deseamos lo mejor los unos a los otros.

Es con esa misión de sanación en mente, que me dirijo ahora a Larry Morris, Jim Tracy y Mike East. Hace cincuenta y cuatro años, ustedes, caballeros, prometieron volver a La Habana e izar la bandera que arriaron en la Embajada de Estados Unidos en aquel día de enero hace ya mucho tiempo. Hoy, los invito, en nombre del presidente Obama y el pueblo de Estados Unidos, a cumplir esa promesa de presentar la bandera de las barras y estrellas para que sea izada por los miembros de nuestro actual destacamento militar.

Larry, Jim, Mike. Esta es el momento de cumplir con las palabras que harían orgulloso a cualquier diplomático, al igual que enorgullecerían a cualquier miembro del Cuerpo de Infantería de Marina de los Estados Unidos: promesa hecha, promesa cumplida. Gracias.