viernes, junio 12, 2015

¿Qué pasa con la prensa cubana?

La más reciente portada de OnCuba, revista fundada hace tres años en Miami.

¿Qué pasa con la prensa cubana?
Carta de La Habana

Por John Dinges* 6/12/2015
CARETAS, REVISTA PERUANA

Balance y perspectiva de la prensa cubana en tiempos de acercamiento entre EE.UU. y la isla.

***
¿Qué pasa con la prensa cubana?

Es demasiado fácil empezar—y terminar—esta conversación con que la prensa y los medios son órganos de un sistema unipartidista, propagandistas de la dictadura cubana. Es verdad, pero verdad a medias.

Lo interesante y novedoso en Cuba en estos días está ocurriendo en esa otra mitad menos visible: periodistas dentro y afuera de los medios oficiales comprometidos con la continuidad de la revolución cubana por un lado y –por el otro—dedicados a crear alternativas al sistema verticalista de medios que ha regido durante décadas.

El proceso de cambio –especialmente en cuanto a los medios de comunicación— es robusto, sano desde el punto de vista de los valores periodísticos e imparable.

Tímidos todavía en los medios tradicionales, los cambios recientes incluyen una página los viernes de cartas del lector en Granma, el emblemático diario del Partido Comunista. Los lectores se quejan de la ineficiencia de las instituciones, de las largas colas y de problemas con recibir los beneficios del Estado. Pero en los blogs del lado oficialista, como Cubadebate, han estallado un sinnúmero de artículos de análisis que se pueden catalogar como critica­leal.

En el sector no­gobernamental mucho se ha escrito sobre los bloggeros que, como la blogista estrella Yoani Sánchez, lanzan agudos ataques al gobierno por la falta de libertades políticas y abogan por cambios pacíficos pero radicales. Su audiencia por internet se ha concentrado, por necesidad tal vez, afuera de la isla.
Más impactante, creo, son algunos medios nuevos que se autodefinen por su periodismo, no por sus disidencia política.

Visité las oficinas de la revista OnCuba, en el noveno piso de un edificio cerca del Malecón en La Habana. Allí, en un ambiente de muebles modernistas y pinturas de artistas cubanas, una docena de periodistas publican una revista bimensual de tipo glossy. Se distribuye principalmente en los asientos de los aviones charter que vuelen diariamente entre Miami y La Habana. Su portada más reciente muestra una bella mujer fumando un puro Cohiba. Puede parecer un poco sensacionalista, pero OnCuba no es nada frívolo. Arte, moda, arquitectura, cigarros (por supuesto), pero también investigación en economía y política. Otro equipo sigue las noticias diarias de Cuba para su sitio web.

Fundado hace 3 años en Miami por Hugo Cancio, un empresario Cubanoamericano, OnCuba representa un experimento extraordinario y sin precedentes. Con contenido exclusivamente dedicado a los acontecimientos cubanos, OnCuba consiguió el permiso del gobierno comunista para que su equipo periodístico trabajara en la isla, prácticamente como si fuera una publicación cubana.

No la es, pero es lo más cercano que existe a un futuro alternativo para los medios en Cuba. Su única agenda, según sus editores, es servir de puente intelectual entre los cubanos de Cuba y los de Miami, con artículos de elogio y de crítica dirigida a los dos ejes. Su objetivo también es comercial: ya cubre sus gastos de imprenta con sus ingresos de publicidad. Y vislumbra ganancias netas.

La revista rechaza la etiqueta de "disidente" y protesta indignada frente a cualquier sugerencia de 'oficialismo'. Una muestra. El martes 9 OnCuba publicó en su sitio web una filtración (leak) de un documento secreto desde las entrañas del gobierno. El documento Estrategia Nacional para el Desarrollo de la Banda Ancha en Cuba revela los planes del Ministerio de Comunicación de hacer llegar la banda ancha al 50 % de las casas para el 2020.

Se trata de un golpe noticioso a lo clásico. Y muestra cómo funciona un medio agresivo en el ambiente actual. El documento llegó primero a otra publicación independiente, el blog La Chiringa de Cuba, que ha hecho gala con sus exclusivas, ganándose el apodo de "Chirileaks."

Chiringa puso el PDF en su sitio, con un escueto comentario. OnCuba luego escribió un largo articulo de descripción de los planes y de análisis de su importancia.

¿Seguirán Granma o Juventud Rebelde la primicia de los medios independientes cuando se trata de uno de los temas de más importancia para los cubanos? Veremos en los próximos días. Pero lo cierto es que en cuanto a periodismo en Cuba es "Game on", como decimos en inglés.

* Autor de 'Operación Cóndor' y catedrático de periodismo en la Universidad de Columbia.

¿Qué pasa con la prensa cubana?

¿Qué pasa con la prensa cubana?
Carta de La Habana

Por John Dinges* 6/12/2015
CARETAS, REVISTA PERUANA

Balance y perspectiva de la prensa cubana en tiempos de acercamiento entre EE.UU. y la isla.

http://www.caretas.com.pe/Main.asp?T=3082&S=&id=12&idE=1211&idSTo=0&idA=72132#.VXs4o1VViko

¿Qué pasa con la prensa cubana? Carta de La Habana por John Dinges*

¿Qué pasa con la prensa cubana?
Carta de La Habana

Por John Dinges* 6/12/2015
CARETAS, REVISTA PERUANA

Balance y perspectiva de la prensa cubana en tiempos de acercamiento entre EE.UU. y la isla.

http://www.caretas.com.pe/Main.asp?T=3082&S=&id=12&idE=1211&idSTo=0&idA=72132#.VXs4o1VViko

miércoles, mayo 13, 2015

Cuentapropistas, sí; Emprendadoras, no

 
 
 
Cuentapropistas
por Jorge Duany
Catedrático de Antropología
 
El Nuevo Día
Miércoles, 13 de mayo de 2015
 
En febrero pasado, el gobierno cubano reportó 489,929 trabajadores por cuenta propia, el 9.6% de la fuerza laboral. Dicha cifra representa más del triple de la cantidad registrada inicialmente cuando el gobierno autorizó el autoempleo en 1993, en plena crisis económica bautizada como "Período Especial en Tiempos de Paz". Conocidos popularmente como "cuentapropistas", miles de cubanos emprendedores han establecido pequeños negocios privados, especialmente en la elaboración y venta de alimentos, el transporte de pasajeros y el arrendamiento de viviendas.
 
Este es el tema central del valioso libro del economista canadiense Archibald R. M. Ritter y el sociólogo estadounidense Ted A. Henken, "Entrepreneurial Cuba: The Changing Policy Landscape" (Boulder: FirstForumPress, 2014). Los autores se proponen explicar las causas y consecuencias socioeconómicas del auge del trabajo por cuenta propia durante la era de Raúl Castro (2006–2014).
 
El estudio se basa en entrevistas a profundidad con 60 microempresarios cubanos, completadas entre 1999 y 2009, así como en extensas observaciones sobre el terreno de varios negocios independientes. Su análisis se concentra en tres sectores económicos vinculados a la industria turística: los paladares (pequeños restaurantes familiares), las casas particulares (alquiladas a extranjeros) y los taxis privados, incluyendo los "bicitaxis", "cocotaxis" y "almendrones", como llaman los cubanos a los antiguos carros americanos.
 
En el 2010, el gobierno cubano anunció el despido de 500,000 empleados estatales "redundantes" como parte de la "actualización" del modelo económico en la Isla. Al mismo tiempo, fomentó la expansión de empleos en el sector no estatal, muchos de los cuales ya se realizaban clandestinamente.
 
El número de oficios autorizados para el trabajo por cuenta propia incrementó de 55 en 1993 a 201 en el 2013. El grueso son ocupaciones de servicios poco calificados, como aguador, amolador, barbero, jardinero, limpiabotas, mago, masajista, mensajero, payaso, peluquera y productor de piñatas. A la vez, se sigue prohibiendo el autoempleo en los servicios profesionales y técnicos, excepto profesores de idiomas, música y arte, programadores de computadoras y reparadores de equipos electrónicos y de oficina.
 
Según Ritter y Henken, aún persisten numerosas restricciones burocráticas, desincentivos económicos y obstáculos ideológicos al trabajo por cuenta propia en Cuba. Para empezar, las tasas impositivas -mucho más onerosas que para la inversión extranjera- mantienen artificialmente el tamaño pequeño de las empresas. Más aún, la estigmatización de los cuentapropistas como "macetas" (adinerados, en el argot cubano) niega la legitimidad del motivo de lucro individual. El discurso oficial ni siquiera utiliza los términos "mercado" o "sector privado" al referirse a las pequeñas empresas independientes, sino al "sector no estatal".
 
El crecimiento del cuentapropismo tiene implicaciones políticas en Cuba, en tanto permite ensanchar un segmento de la población que no depende del gobierno para su sustento. Asimismo, subvierte algunas premisas claves del gobierno, como el monopolio estatal de los medios de producción, la planificación central, la distribución equitativa de los ingresos y la política de pleno empleo.
 
Los autores de "Entrepreneurial Cuba" recuerdan que la confiscación estatal de todos los establecimientos comerciales privados a fines de la década de 1960 agravó la escasez de productos básicos, infló los precios de bienes y servicios y deprimió los niveles de vida de la población cubana. La intensa antipatía oficial contra cualquier "timbiriche" (pequeña tienda al aire libre) estuvo vigente hasta principios de la década de 1990.
 
Según los autores, las reformas económicas iniciadas por el gobierno de Raúl Castro han impulsado la recaudación de impuestos, ayudando a subsidiar servicios sociales y estimulando nuevas fuentes de ingresos. Sin embargo, Ritter y Henken recomiendan legalizar el autoempleo en todas las actividades económicas -incluyendo los servicios profesionales-, reducir los impuestos y aumentar la cantidad de trabajadores empleados en cada empresa. Solo entonces podrá el cuentapropismo desempeñar un papel protagónico en la revitalización de la precaria economía cubana.


Avast logo



viernes, abril 10, 2015

Declaración de Rosa María Payá en Cumbre de Panamá

Declaración de Rosa María Payá en Cumbre de Panamá, Abril 2015

https://m.youtube.com/watch?v=nts8sVmaLhg&feature=youtu.be

Buenos días.

Quería agradecerles a todos la disposición del diálogo. Venimos con la disposición del diálogo. Queríamos a escuchar a nuestros hermanos cubanos, que sabemos que están en las mismas condiciones que nosotros.

Les quiero pedir a todos perdón en nombre del pueblo cubano por lo que acaba de ocurrir en el salón. A pesar de lo que ustedes vieron, los cubanos somos un pueblo generoso, solidario. Incluso esas personas que estaban allí tampoco tienen derechos. Esas personas tampoco pueden decidir. Y probablemente tampoco decidieron estar allí. Son las aberraciones que se dan cuando uno vive en dictadura.

Mi padre, que fue asesinado en un atentado del gobierno cubano hace poco más de dos años, decía que los derechos no tienen color político. Las dictaduras tampoco tienen color político. Y nosotros estamos aquí hoy queriendo promover soluciones a un problema que ya no es sólo cubano, ni sólo venezolano. Es un problema regional, como el que acabamos de tener todos aquí. Porque todos aquí hemos sido afectados por una intolerancia que no compartimos.

Hay dos puntos que yo quisiera promover.

El primero nos está afectando en varios países de la región: es el tema de la impunidad. Vemos muchachos desapareciendo en México. Vemos fiscales que mueren el día antes de presentar la evidencia. Vemos niños asesinados en las calles de Caracas. Mi mejor amigo y mi padre fueron asesinados en un atentado hace dos años y medio, y ni siquiera tenemos el informe de la autopsia. La impunidad es un problema que nos está afectando a todos. Sabemos que también en Nicaragua, y en Guatemala. Quisiera que quedara asentado nuestro punto a favor de detener la impunidad y hacer un llamado de atención a la alta política de América Latina para detener esa impunidad y tomar medidas imparciales.

Mi segundo punto quizás pueda ser entendido como muy particular, porque tiene que ver con Cuba. Pero desde Cuba ha habido una marcada injerencia (también la habido desde otros países, como los Estados Unidos, pero yo soy cubana) y podemos detener la injerencia que en algunos lugares de América Latina, sobre todo en Venezuela, el gobierno cubano está implementando en estos momentos.

Mi punto es a favor del derecho a decidir de los cubanos. Los cubanos no deciden en elecciones libres y plurales hace más de 60 años. Les estamos pidiendo el apoyo al derecho a decidir de los cubanos en un plebiscito.
Dentro de dos días vendrá un general a conversar con los presidentes de América Latina: una persona que nunca ha sido escogida por el pueblo. También queremos oírlo, pero queremos que se escuche al pueblo. Por eso les pedimos apoyo para la realización de un plebiscito en Cuba y que se les pregunte a los cubanos si quieren un proceso de elecciones libres y plurales, si quieren el reconocimiento de los partidos políticos, si quieren acceso a los medios. Y si quieren este proceso en condiciones de imparcialidad.

Apoyar el derecho a decidir de los cubanos es también apoyar el derecho a decidir, el derecho al desarrollo y a la democracia de toda la región.

Muchas gracias.

Rosa María Payá Acevedo